Como yo quiera
A veces sentarse a escribir sobre sentimientos está bien.
Parece que encuentras una manera de expresarte libremente, como algo en lo que piensas y no puedes decir pero hay alguien, algo dentro de ti que sí te permite escribirlo.
He pasado por muchos cambios en mi vida en este último año, terminar la carrera, enfrentarme a una pandemia, un cambio de domicilio... al final, un cambio en el estilo de vida.
Después del verano pasado y de tener la oportunidad de trabajar por primera vez en mi pueblo, decidí que era hora de enfrentarme a un cambio de aires. Siempre había pensado en la forma de vivir en otros sitios ya que necesitaba renovarme como persona, intentar crecer en otros ambientes fuera de mi lugar habitual y decidí mudarme a la islita. No fue una decisión inconsciente, al revés, llevaba mucho tiempo barajándolo. Sabía que no sería fácil alejarme de mi círculo habitual de amigos, mi familia, mi casa, el lugar donde había pasado toda la vida, pero fue necesario. Aquí me esperaba mi hermana y gracias a ella he podido quedarme.
Ahora estoy más lejos, pero creedme, la distancia solo son números. Siento más fuerte que nunca el amor hacia los míos. Aprendes a apreciar más todo lo que tenías y tienes. Aprendes a distanciarte de lo que te hacía daño, te intoxicaba, te reprimía y encuentras un nuevo camino, una nueva forma de vivir que quizás no sea la mejor, pero sí que te permite crecer.
He aprendido que no quiero vivir rodeado de lo material, que quiero vivir rodeado de lo que me aporta, de momentos y no de cosas, que quiero ver el amanecer y el atardecer desde un acantilado, a querer llorar de alegría y reir de tristeza. Quiero poder gritar o susurrar, abrazar o besar cuando lo necesite. Que quiero vivir la vida como yo quiera.
@lufofe
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